Política, la Casa Blanca y el Congreso

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Trump acusa a demócratas de inflar cifra de muertes en Puerto Rico

El presidente disputó la cifra de muertos como resultado de los huracanes María e Irma.

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    Sigue el revuelo por tuits de Trump sobre PR

    El presidente acusó a los demócratas de inventar la cifra de muertos en la isla. (Publicado viernes 14 de septiembre de 2018)

    El presidente de Estados Unidos Donald Trump negó el jueves en su cuenta de Twitter que murieran cerca de 3,000 personas tras el paso de los huracanes María e Irma por la isla.

    Trump además acusó sin fundamentos a los demócratas de inflar el número para “hacerme lucir lo peor posible”.

    Malestar entre puertorriqueños por comentarios de Trump

    [TLMD - LV] Malestar entre puertorriqueños por comentarios de Trump

    Residentes de la isla y en otras partes de EEUU criticaron los comentarios del presidente.

    (Publicado jueves 13 de septiembre de 2018)

    Los expertos en salud pública estimaron que casi 3,000 personas fallecieron como consecuencia del paso del huracán María en la isla. Sin embargo, Trump, cuyas labores para ayudar en la recuperación del territorio han sido criticadas, se mostró en completo desacuerdo con la cantidad.

    Dijo que únicamente entre seis a 18 personas habían sido reportadas como muertas cuando visitó Puerto Rico dos semanas después del paso de la tormenta, y señaló que muchas pudieron haberse agregado después al conteo si murieron “por cualquier razón, por ejemplo, de viejas”.

    Los comentarios desentonados de Trump, que surgieron al mismo tiempo que la costa este de Estados Unidos se preparaba para recibir una poderosa tormenta, ofrecieron nueva evidencia de su rechazo a las críticas y de su insistencia en ver eventos de pequeña y gran magnitud a través del prisma de su propio éxito o fracaso.

    Lanzando una nueva teoría conspirativa, Trump afirmó que la cifra de muertos de Puerto Rico era “obra de los demócratas para hacerme lucir lo peor posible cuando yo estaba exitosamente recaudando miles de millones de dólares para ayudar a reconstruir Puerto Rico”.

    Incluso algunos republicanos insinuaron que el presidente había ido demasiado lejos.

    “Una cifra de víctimas no es algo que se pueda usar para hacer lucir mal a alguien, así que no tengo razón para disputar esas cifras”, dijo Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes.

    El senador Lindsey Graham, quien habla a menudo con Trump, dijo: “No creo que sea malo decir que podríamos haberlo hecho mejor en Puerto Rico”. También señaló que cree que Trump “ve cada ataque en su contra como una forma de socavar su legitimidad”.

    Los más indignados tras los comentarios de Trump fueron los políticos del Partido Republicano en Florida, un estado con una población considerable de puertorriqueños.

    El gobernador de Florida Rick Scott, quien se postuló para ocupar un escaño en el Senado, tuiteó: “He visitado Puerto Rico en siete ocasiones y vi la devastación de primera mano. La pérdida de cualquier vida es trágica”. El portavoz del exrepresentante Ron DeSantis, quien ganó las primarias republicanas para gobernador con el apoyo de Trump, dijo que no estaba de acuerdo con los tuits del mandatario.

    En tanto, la Casa Blanca defendió al presidente.

    “Como dijo el presidente, cada muerte provocada por el huracán María es terrible. Antes, durante y después de los dos poderosos huracanes, el presidente instruyó a todo el gobierno que proporcionara un apoyo sin precedentes a Puerto Rico”, manifestó Hogan Gidley, portavoz de la Casa Blanca.

    “El presidente Trump respondió a la prensa liberal y a la alcaldesa de San Juan, que tristemente han intentado sacar provecho de la devastación mediante un flujo constante de desinformación y acusaciones falsas”, añadió.

    Gidley refirió estudios que estiman menos de 3,000 muertes en la isla a causa de María.

    Durante su presidencia, Trump ha batallado para expresar públicamente su empatía en momentos de crisis nacional. Provocó indignación durante su visita tras el paso de María cuando discutió con la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, y arrojó toallas de papel a las víctimas como si fuera a encestar un balón.

    En los últimos días, Trump presumió la respuesta de su gobierno al huracán María y se quejó en privado de la cobertura de los medios relacionada con la tormenta, la cual consideró como demasiado enfocada en Puerto Rico, de acuerdo con dos asesores republicanos cercanos a la Casa Blanca, quienes no estaban autorizados para hablar de manera pública del tema.

    El gobernador de Puerto Rico elevó el mes pasado la cifra oficial de fallecidos por el huracán de 64 a 2,975, luego de que una investigación independiente determinó que se había subestimado gravemente la cantidad de muertes provocadas por la tormenta. Trump rechazó los hallazgos el jueves y tuiteó: “Si una persona murió por cualquier razón, como por vieja, simplemente la agregan a la lista”.

    De hecho, hay dos categorías para clasificar las muertes provocadas por desastres. La “directas” son aquellas en las que fallecieron ahogados por la marejada de la tormenta o aplastados por un edificio que se desplomó a causa del viento. Las “indirectas” son más difíciles de contabilizar debido a que pueden incluir incidentes como infartos, electrocuciones por tendido eléctrico caído o por no recibir diálisis debido a que no hay electricidad. Ese tipo de decesos pueden ocurrir luego de que la tormenta se disipó, pero mientras una determinada zona tiene problemas para restablecer la corriente eléctrica, suministro de agua potable y otros servicios de seguridad y de salud.

    Cuando Trump visitó la isla en octubre de 2017, dos semanas después del paso de María, la cifra de muertes en ese entonces era efectivamente de 16 personas. El número aumentó después a 64, pero a partir de ese punto el gobierno comisionó un estudio independiente para que determinara cuántas personas habían fallecido por condiciones posteriores a la tormenta. Dicho estudio, realizado por la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken de la Universidad George Washington, estimó 2.975 muertes.